Semillas de calabaza: el gesto pequeño que tus hormonas necesitan

Hay alimentos que tienen poco glamour, que no salen en las portadas, que nadie menciona en las conversaciones sobre fertilidad… y que sin embargo son una auténtica joya nutricional. Las semillas de calabaza son exactamente eso. Ocupan apenas una cucharada en tu plato, pero lo que hacen por tus hormonas, por tu ciclo, por tu fertilidad y por tu embarazo merece que les dediquemos un articulo completo.

Y sí, he dicho embarazo también. Porque estas semillas no son solo para la etapa de búsqueda — son igual de interesantes una vez que ese positivo aparece. Pero vamos por partes.

¿Qué tienen de especial las semillas de calabaza?

Son un concentrado de micronutrientes que actúan en varios frentes a la vez:

Ácidos grasos esenciales — omega-6 y pequeñas cantidades de omega-3, necesarios para la producción hormonal, la salud del endometrio y el desarrollo neurológico del bebé durante el embarazo. Sin grasas de calidad, no hay hormonas de calidad. Así de sencillo.

Proteína vegetal — un excelente aliado cuando queremos mejorar la calidad ovocitaria, crear las condiciones adecuadas para la implantación y cubrir las necesidades proteicas aumentadas del embarazo.

Antioxidantes naturales — especialmente vitamina E, que protege los tejidos reproductivos del estrés oxidativo. Porque los óvulos también envejecen, los antioxidantes son sus mejores aliados.

Fitoesteroles — compuestos naturales que apoyan el equilibrio del colesterol y, por tanto, la síntesis de hormonas sexuales. Sin colesterol no hay hormonas — sí, has leído bien.

Fibra y compuestos bioactivos — que cuidan tu intestino y tu hígado, dos órganos que tienen muchísimo más que decir en tu salud hormonal de lo que probablemente te han contado. Y durante el embarazo, ese apoyo digestivo se agradece especialmente.

 

¿Por qué incluirlas si estás buscando embarazo o ya estás embarazada?

Porque una ración diaria — unas 3 cucharadas soperas, que no es nada — puede aportarte nutrientes clave tanto si estás en la etapa de búsqueda como si ya estás en el embarazo. Te los desgrano uno a uno. Los nutrientes que aportan estas pequeñas semillas son tremendamente importantes en ambas etapas:

Zinc — 3,2 mg por ración (~40% de la CDR)
El mineral estrella de la fertilidad. Esencial para la ovulación, la función ovárica y la salud de la tiroides. Durante el embarazo, el zinc es fundamental para el desarrollo celular del bebé, la formación del sistema inmune y la prevención de complicaciones. Y no solo para ellas — también es clave para la calidad del esperma, así que si tienes pareja masculina, que también apunte. Si quieres saber más sobre su impacto, tengo un artículo completo hablando el zinc: zinc y fertilidad.

Magnesio — ~150 mg por ración (~47% de la CDR)
El mineral del sistema nervioso, del sueño y del estrés. Y los tres, como ya sabes, tienen un impacto directo en tus hormonas. Durante el embarazo, el magnesio ayuda a prevenir calambres, apoya la función muscular y contribuye a un buen descanso — que cada vez se vuelve más difícil según avanza la barriga—, nos ayuda a prevenir el estreñimiento y nos ayuda a mantener nuestra salud emocional y a reducir nuestros niveles de estrés, que, como ya sabéis, afectan tanto a la búsqueda como al embarazo. Aquí te dejo 5 formas de mantener el estrés a raya.

Hierro — ~3 mg por ración (~17% de la CDR)
Importante para el engrosamiento del endometrio y la ovulación en la etapa de búsqueda, y absolutamente esencial durante el embarazo para la formación de hemoglobina y el transporte de oxígeno al bebé. No es una cantidad enorme ni, desde luego, nuestra fuente principal, pero suma. Y en fertilidad y embarazo, todo suma. Más información aquí: cómo evaluar el estado del hierro en la fertilidad.

Grasas saludables — ~13 g
Sin grasas de calidad no hay producción hormonal que valga en la etapa de búsqueda — y durante el embarazo, son la materia prima del desarrollo neurológico del bebé. Estrógenos, progesterona, y el cerebro de tu futuro hijo o hija las necesitan. Aquí te cuento más.

Vitamina E — ~2 mg (~13% de la CDR)
Un antioxidante que protege la calidad de tus óvulos, contribuye a crear un buen entorno endometrial y durante el embarazo apoya la salud placentaria. Pequeña en cantidad, grande en función.

Fibra — ~2 g (~8% de la CDR)
Clave para tu microbiota y el metabolismo de las hormonas sexuales cuando estás buscando, y una gran aliada contra el estreñimiento del embarazo — que es mucho más frecuente de lo que se habla. Es especialmente relevante si tienes dominancia estrogénica  o síndrome de ovario poliquístico.

 

¿Estás perdida con toda la información nutricional y contradictoria que nos rodea?
¿No estás segura de si estás comiendo para apoyar tu fertilidad y no tienes ni idea de por dónde empezar?

Si nadie te había hablado del impacto que tienen la nutricion y el estilo de vida en nuestra salud hormonal y en nuestra fertilidad, estás en el lugar adecuado.

Te animo a que trabajemos juntas en cualquiera de los formatos que más se adapten a ti y a tus circunstancias y recorramos el camino de la mano.

No estás sola. Déjame acompañarte.

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Beatriz Méndez del Río

Terapeuta Nutricional y coach de salud y nutrición, especializada en Fertilidad Funcional y Salud Hormonal de la Mujer.

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Beatriz mendez del río blog

Hola, soy Beatriz

Tengo la misión de ayudar a mujeres que como tú, están perdidas en este viaje de la infertilidad, para ayudarte a buscar esa claridad que necesitas, encontrar esas piezas que nos faltan y encajar este puzzle tan desconcertante que es la infertilidad de una vez por todas.

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