Fertilidad y Salud Intestinal (parte 1)

Hemos hablado sobre cómo el estrés puede tener un efecto directo en la fertilidad, pero también sabemos que hay otros factores que pueden influir en tu capacidad de concebir. Si quieres saber cuáles son los principales factores que pueden afectar tu fertilidad y que generalmente no se abordan en la consulta de tu médico, lee mi post «Las 4 áreas que debes investigar cuando todo lo demás esta bien». En ese post, me centro en las cuatro áreas principales que pueden afectar tu fertilidad que no están directamente relacionados con la salud de tus órganos reproductivos: estrés, azúcar en sangre, tiroides y salud intestinal.

En post anteriores hemos hablado de estres, hoy vamos a empezar a ver cómo afecta la salud intestinal.

… Y seguramente te preguntarás de qué manera puede tu salud intestinal afectar a tu fertilidad… y yo te digo que de muchísimas…

Pero, antes que nada, echemos un vistazo a como funciona la digestión, empezando de arriba a abajo.

1. Tu cerebro:

Seguramente si te preguntara dónde comienza tu digestión, la mayoría me diríais que comienza en la boca, ¿no? Pues en realidad no.

La digestión es un proceso que comienza en el cerebro. Para poder tener una digestión adecuada necesitamos comer en un estado relajado. Recuerda cuando hablamos del estrés vimos como cierra todas las funciones que no son esenciales para la supervivencia. Y obviamente, la digestión NO es esencial si estás huyendo de un tigre y, por lo tanto, se cierra cuando estás bajo estrés. Y se vuelve a activar cuando termina ese estrés y todo vuelve a la normalidad.

Cuando piensas en comida, cuando ves comida o cuando hueles comida, estimulas la producción de los jugos gástricos, que preparan el estómago para recibir alimentos. Es por eso que cuando hueles comida, o ves comida, o piensas en comida, comienzas a salivar.

2. Tu Boca:

Cuando llevas la comida a la boca empiezas a masticar. Y masticando estás mecánicamente metabolizando tu comida. Adicionalmente al masticar, tu boca produce una enzima que se llama amilasa, que descompone los carbohidratos y los almidones. Digamos que es una etapa previa a la digestión, donde esta amilasa ayuda a descomponer los carbohidratos y almidones para que puedan ser absorbidos de manera completa y adecuada cuando lleguen al intestino.

3. Tu Estómago:

Una vez has masticado la comida y la tragas, ésta llega al estómago.

En el estómago producimos ácido clorhídrico (HCL). El estómago debe tener un ambiente muy ácido. El pH del estómago debe estar entre 1.5 y 3. El HCL ayuda a descomponer los alimentos, estimula la producción de Pepsina, que es esencial para la digestión de proteínas y ayuda a desenlazar los minerales esenciales de las proteínas. Las proteínas generalmente están unidas a minerales y necesitamos HCL para desatar o desenlazar esos minerales de la proteína para que puedan ser absorbidos en el intestino delgado. Cuando el pH del estómago es lo suficientemente bajo, el píloro se abre y estimula el vaciado del contenido del estómago en el intestino delgado. Esto significa que necesitamos un ambiente muy ácido para estimular el vaciado natural del estómago.

4. Intestino delgado:

Una vez que el estómago vacía su contenido en el intestino delgado, diferentes órganos comienzan a liberar nuevos productos en el intestino delgado.

El intestino delgado no está configurado para funcionar en un entorno tan ácido, por lo que lo primero que sucede es que el páncreas libera Bicarbonato para neutralizar ese PH y libera Enzimas en el intestino delgado. Las enzimas tampoco funcionan en un pH muy ácido, por lo que necesitamos un ambiente menos ácido para que estas enzimas funcionen. Las enzimas pancreáticas contienen proteasas (que digieren las proteínas), lipasas (que digieren las grasas) y amilasas (que digieren los carbohidratos).

La vesícula biliar también juega un papel importante en este proceso.

El hígado produce bilis y luego esa bilis se almacena en la vesícula biliar. La bilis es lo que ayuda a emulsionar las grasas, es como el jabón que usamos para fregar los platos. La bilis descompone la grasa en pequeñas moléculas (ácidos grasos) para que la lipasa pancreática pueda metabolizarla completamente. Todas estas enzimas pancreáticas descomponen estas proteínas, grasas y carbohidratos en moléculas más pequeñas (proteínas en aminoácidos, grasas en ácidos grasos y carbohidratos en glucosa y fructosa) para ser absorbidos en la pared intestinal.

Las grasas además, son procesadas por el sistema linfático, luego por el hígado y por último pasan al torrente sanguíneo. Todo lo demás es directamente absorbido por la pared intestinal, entra en el torrente sanguíneo y es llevado a las células para su correcto funcionamiento.

5. Intestino grueso / colon:

¿Qué pasa con el resto de la comida que no es absorbida en el intestino? Que pasa al intestino grueso y se excretará como desecho.

La fibra y otros tipos de desechos son fermentados por las bacterias beneficiosas que tenemos en nuestro colon. Ese proceso de fermentación crea compuestos como los ácidos grasos de cadena corta, que son esenciales para la salud de las células del colon, así como vitaminas del grupo B y vitamina K2.

Además, esas bacterias van a ayudar a agregar volumen a las heces a medida que van digiriendo la fibra.

En última instancia, el proceso termina con la excreción de esos desechos a través de las heces.

La mayoría de nosotros tuvimos Biología en el cole, por lo que puede que te suenen algunos de los términos, pero para ser honesta, realmente empecé a aprender esto cuando me empecé a formar como nutricionista. Fue entonces cuando comencé a entender la digestión desde una perspectiva funcional.

Y como puedes ver, se trata de un proceso en el que hay muchos órganos envueltos y muchas áreas en las que algo puede salir mal …

… Echemos un vistazo a las áreas o problemas más comunes que pueden interrumpir nuestra digestión.

#1 ESTRÉS

Siguiendo el mismo orden que hemos seguido antes, hemos visto que la digestión comienza en el cerebro y que necesitamos estar en un estado relajado para realmente digerir adecuadamente nuestros alimentos. Por lo tanto, tiene sentido que el primer factor que puede interferir con nuestra digestión sea el ESTRÉS.

Ya lo sé… nada nuevo…

Hemos hablado mucho sobre el estrés y la fertilidad y cómo el estrés activa ese modo de «lucha o huida» que cierra todas las funciones que no se consideran esenciales para la supervivencia y, por lo tanto, la digestión se cierra cuando estás estresado. Y estoy segura de que la mayoría podéis sentirlo, ¿verdad? ¿Cuántas personas sufren problemas estomacales cuando están bajo estrés? Náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento, acidez, reflujo, dolor…

Bajo estrés, tu cuerpo priorizará la producción de energía, priorizará llevar glucosa a los músculos, agudizar tu visión … no priorizará la producción de HCL o la producción de enzimas digestiva, no va centrarse el digerir y la comida se quedará allí, sin digerir, interfiriendo con tú función digestiva y creando un montón de síntomas.

# 2 NO MASTICAR   

  

Si no masticas la comida lo suficientemente bien, no la estás descomponiendo adecuadamente. Piénsalo. Si tragas pedazos enteros de comida, vas a necesitar mucho más de todo lo que requiere la digestión. Necesitarás más ácido estomacal para descomponerlo, necesitarás más enzimas pancreáticas, necesitarás más bilis … ¿entiendes? Consejo: MASTICA.

Otro factor a considerar es que la hormona Leptina (la hormona de la saciedad y responsable de enviar la señal al cerebro para indicar cuando está lleno), no entra en escena hasta al menos 20 minutos después de ingerir comida. Por lo que, si no masticas, y comes en 15 minutos ( ?? comida rápida), tu cerebro no recibirá la señal de que está lleno y seguirás comiendo. Y si comes en exceso de forma recurrente, puedes terminar siendo resistente a la leptina. Lo que a su vez causará que comas de más… un círculo vicioso.

Además, si no masticas, los almidones no son metabolizados por la amilasa de la saliva, y los almidones no digeridos son particularmente dañinos porque alimentar las bacterias malas del tracto intestinal, lo que puede crear muchos síntomas digestivos como gases, indigestión, calambres y dolor … entre muchos otros.

# 3 BAJO ACIDO ESTOMACAL

¿Sabes que además de ayudar a digerir nuestros alimentos, el ácido del estómago también desinfecta el estómago? Piensa en ello de esta manera: estás comiendo en un restaurante donde la comida no se ha manipulado adecuadamente y estás ingiriendo algunos patógenos (bacterias, parásitos …). El ácido estomacal es la primera línea de defensa contra esos patógenos. El ácido del estómago debería matarlos para que no proliferen en el resto del tracto gastrointestinal.

También se necesita ácido estomacal para estimular la producción de pepsina, que es la primera fase de la digestión de proteínas. Por lo tanto, la insuficiencia de ácido estomacal (HCL) puede llevar a una mala absorción de proteínas y causar deficiencias nutricionales.

Tener bajo ácido estomacal también también puede causar reflujo ??. Sí, el reflujo ácido es causado la mayor parte del tiempo por poco ácido estomacal y no por un exceso de ácido estomacal. Estamos tan acostumbrados a creer que como la sensación que tenemos es una sensación de ardor, debe provenir de un exceso de ácido estomacal y nos hinchamos a Almax, Gaviscon y similares, que lo que hacen es detener la producción de ácido estomacal. Pero de hecho es al revés.

Lo sé, lo sé … parece contradictorio, pero quédate conmigo.

¿Qué sucede cuando no tienes suficiente ácido para digerir tu comida? Lo que sucede es que la comida se queda estancada en tu estómago.

Como el entorno no es lo suficientemente ácido, no se estimula el vaciado natural del estómago y, por lo tanto, permanece allí, sin digerir. Y cuando se queda ahí crea gases y eso hace que se produzca ese burbujeo en el esófago. El esófago no está diseñado para soportar la acidez del estómago, y el poco ácido que queda en esa mezcla te quemará y es por eso que tienes esa sensación de ardor. Síntomas como eructos y gases suelen ser signos de una insuficiencia de ácido estomacal.

Sin embargo, la comida no se queda en su estómago sin digerir, para siempre. Acaba moviéndose hacia al intestino delgado. Y cuando llega al intestino delgado, al no ser tan ácida como debería, no se estimula la producción de bicarbonato ni de enzimas pancreáticas. Y además ese poco ácido que queda, puede quemarte esa primera parte del intestino delgado.

Por lo tanto, ahora tienes comida sin digerir en el intestino delgado, que sirve de comida para alimentar bacterias patógenicas o causar el sobrecrecimiento de bacterias normales en el intestino delgado.

Como la comida no se ha descompuesto adecuadamente, es mucho más difícil de absorber, lo que puede llevar a deficiencias nutricionales.

Y, por último, es posible que tengas patógenos que no se eliminaron en el estómago debido a la baja acidez estomacal

La tormenta perfecta.

Hay muchos contribuyentes a la insuficiencia de acidez estomacal. Sabemos que el estrés es el primer sospechoso. Pero hay otros sospechosos habituales. Por ejemplo, comer demasiados carbohidratos refinados puede conducir a una baja acidez estomacal. No comer proteína animal puede causar baja acidez estomacal primero, porque no se estimula la pepsina y segundo, porque también puede crear deficiencia en Zinc. La fuente alimenticia de zinc más biodisponible proviene de la proteína animal, no de la proteína vegetal. Y se necesita zinc para producir ácido estomacal. El ibuprofeno puede causar baja acidez estomacal. Los anticonceptivos hormonales también pueden reducir la producción de ácido estomacal

# 4 PROBLEMAS DE VESICULA BILIAR

La vesícula biliar es responsable de almacenar la bilis producida por el hígado y a su vez, debe llevar la bilis al intestino delgado.

Si la bilis no está disponible, no podemos emulsionar las grasas, y por tanto no podemos digerirlas adecuadamente. Si las grasas permanecen sin digerir, pueden crear un desequilibrio en la flora intestinal y no podremos absorberla. Y os recuerdo que NECESITAMOS GRASA para producir nuestras hormonas, que son clave para nuestra fertilidad.

¿Qué cosas pueden contribuir a los problemas de la vesícula biliar?

Comer una dieta baja en grasas es sospechoso número uno y consumir aceites hidrogenados (grasas trans) es sospechoso número dos. Aunque hay más factores que pueden contribuir a una disfunción en la vesícula biliar.

# 5 PERMEABILIDAD INTESTINAL

El alimento no digerido llega al intestino delgado y puede dañar la pared intestinal.

La pared intestinal es una capa de una sola célula de grosor. Una única célula es lo que separa lo que ingerimos de lo que pasa a nuestro torrente sanguíneo.

Estas células están unidas entre si por proteínas, como si fueran pegamento, permitiendo pasar únicamente aquellas cosas que se supone que deben pasar (es decir, nutrientes). Cualquier cosa que esté dentro de los intestinos, o del tracto digestivo, no está «dentro» del cuerpo hasta que pasa al torrente sanguíneo. Alimentos no digeridos, toxinas, sensibilidades alimentarias, abuso de antibióticos o medicamentos, desequilibrio bacteriano, virus, parásitos, bacterias, hongos…. todas estas cosas causan inflamación en el intestino. La inflamación es una respuesta inmune. De la misma manera que si te das un golpe con un martillo en el dedo, este se pone rojo y se inflama, las células de la pared intestinal se agrandan, se hinchan, se inflaman. Y a medida que se inflaman y se hacen más grandes, estas uniones estrechas comienzan a abrirse, y cosas que no deben pasar, comienzan a ingresar en el torrente sanguíneo.

Cuando algo pasa al torrente sanguíneo que no pertenece allí, el sistema inmune responde y responde de nuevo con inflamación. Y esa inflamación puede ser localizada o puede ser sistémica. Puede causar dolor en las articulaciones, dolores de cabeza, enfermedades de la piel, ansiedad … cosas que nunca asociaría con su digestión. Incluso puede originar enfermedades autoinmunes.

# 6 PROBLEMAS EN EL INTESTINO GRUESO / COLON

Por último, todos los restos o deshechos de comida no digerida pasan al colon.

Cuando las bacterias en el colon comienzan a fermentar estas sobras, se genera un desequilibrio en la flora bacteriana de colon, que debilita y degenera las células del colon. Si tu colon recibe constantemente estos desechos no digeridos, las células del colon pierden tono y eventualmente pueden perder su función. Y aquí es donde podemos ver trastornos inflamatorios en el colon, como divertículos, intestino irritable, o incluso brotes de afecciones autoinmunes como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.

Creo que después de hoy, tienes una idea bastante buena de cómo funciona tu digestión y todas las cosas que pueden salir mal. Estate atenta porque en el siguiente post entrare en el detalle de como la salud intestinal puede afectar a tu fertilidad.

¿Estás perdida con toda la información nutricional y contradictoria que nos rodea?
¿No estás segura de si estás comiendo para apoyar tu fertilidad y no tienes ni idea de por dónde empezar?

Si nadie te había hablado del impacto que tienen la nutricion y el estilo de vida en nuestra salud hormonal y en nuestra fertilidad, estás en el lugar adecuado.

Te animo a que trabajemos juntas en cualquiera de los formatos que más se adapten a ti y a tus circunstancias y recorramos el camino de la mano.

No estás sola. Déjame acompañarte.

Beatriz Méndez del Río

Beatriz Méndez del Río

Terapeuta Nutricional y coach de salud y nutrición, especializada en Fertilidad Funcional y Salud Hormonal de la Mujer.

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Beatriz mendez del río blog

Hola, soy Beatriz

Tengo la misión de ayudar a mujeres que como tú, están perdidas en este viaje de la infertilidad, para ayudarte a buscar esa claridad que necesitas, encontrar esas piezas que nos faltan y encajar este puzzle tan desconcertante que es la infertilidad de una vez por todas.

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