Parece mentira que, viniendo de mí, que son terapeuta nutricional especializada en fertilidad, venga a hablarte hoy en este post de que la alimentación es importante pero no es lo único que importa cuando hablamos de fertilidad. Y desde luego, la alimentación por si sola, sin dedicarle tiempo, esfuerzo ni atención a otras áreas igualmente de importantes, realmente de poco sirve…
Ojalá fuera tan simple como cuidar solo lo que comemos… Créeme, ¡me haría la vida muchísimo más fácil! Pero la realidad es que la fertilidad es multifactorial y depende de muchas otras áreas además de la nutrición. (Sí, incido en el “además” porque esto es clave).
Lo clave de este post de hoy es que cuando termines de leerlo entiendas que todos estos factores actúan de forma sinérgica, es decir, es cuando los combinamos que realmente activan su poder.
Algunas mujeres tendrán que enfocarse más en unas áreas que en otras porque ya tengan mucho trabajo hecho, y habrá quienes deban trabajar en todas a la vez. Pero algo es seguro: no puedes descuidar ninguna si realmente quieres mejorar tus probabilidades de embarazo, ni la salud del mismo.
Vamos a ver algunas de esas áreas que, junto con la nutrición, son igual de importantes:
Factores esenciales para concebir
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El sueño y el descanso: el gran olvidado en la fertilidad
El sueño afecta absolutamente todo en nuestro cuerpo. No hay ningún proceso fisiológico que se escape de su impacto. Y por supuesto, la fertilidad no es una excepción.
Dormir bien, y hacerlo de forma constante, con calidad, es fundamental. De hecho, mantener un horario regular a la hora de dormir es parte esencial de cuidar tu fertilidad. Pero muchas veces no somos conscientes de esto. Estudios muestran que cuando el ritmo circadiano se ve alterado —por ejemplo, en quienes trabajan por turnos o viajan a menudo cruzando diferentes zonas horarias exponiéndose al jet lag—, las tasas de embarazo son más bajas. Además, el tiempo de consecución del mismo es mayor.

Por eso, si tu ritmo de sueño no es constante, podría estar afectando tus probabilidades de concebir. Y no, no es solo “dormir más horas”, se trata de descansar bien y respetar los ciclos naturales de tu cuerpo. Esto también incluye reducir el estrés, que muchas veces interfiere con nuestro sueño y a su vez, con nuestra fertilidad.
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El sedentarismo: un enemigo silencioso de tu salud reproductiva

El sedentarismo mata. Así de simple. De hecho, en el siglo XXI se ha visto que mata más gente que el tabaco.
“Sedentarism is the new smoking”
El ejercicio y el movimiento son un pilar fundamental para nuestra salud en general, y más aún para nuestra fertilidad. Y aquí no hablo solo de “hacer deporte”. Hablo de moverte, de no pasar horas sentada sin cambiar de posición. El cuerpo está diseñado para moverse, y cuando no lo hacemos, nuestra salud (y fertilidad) se resiente.
Precisamente tengo un post hablándote sobre esto: ejercicios pro fertilidad
Esto cobra aún más importancia si hay condiciones preexistentes como el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), o situaciones de sobre peso y obesidad, donde el ejercicio juega un papel clave para regular los ciclos hormonales y mejorar la ovulación.
Además, el ejercicio ayuda a reducir la inflamación y a mantener un equilibrio en los niveles de azúcar en sangre. Todo esto es crucial para mejorar la calidad de los óvulos y las posibilidades de concebir. No se trata de hacer entrenamientos intensos todos los días, sino de mantenerte activa, integrar el movimiento como una parte de tu vida diaria.
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Exposición a tóxicos: el gran olvidado en la búsqueda de embarazo
Este es probablemente el factor más infravalorado en la búsqueda de embarazo. Muchas veces no le damos la importancia que merece, pero la exposición a toxinas es un tema crítico.
Y no hablo solo de los factores más evidentes como el tabaco, el alcohol o las drogas recreacionales (que claramente afectan). Y de hecho siempre os hago referencia a que cada vez que veo o huelo marihuana que en Nueva York se legalizo su consumo hace un par de años, en mi cabeza solo veo espermatozoides quietos con el gorro de Bob Marley y sin moverse, y es que se quedan tontos y mueren…
Pero también me refiero a la contaminación ambiental, el aire que respiramos, los productos de belleza que usamos a diario, los productos de limpieza en casa, las fragancias… La lista es larga.
Cada uno de estos elementos introduce en nuestro cuerpo compuestos que pueden interferir con nuestras hormonas. Estas sustancias tóxicas actúan como disruptores endocrinos, y cada vez más estudios confirman cómo impactan negativamente en la fertilidad tanto en hombres como en mujeres.
De hecho, en consulta dedico una sesión entera a evaluar esta exposición, porque las mujeres muchas veces no son conscientes de la cantidad de tóxicos a los que estamos expuestas diariamente. Por eso, es esencial identificar las fuentes y, poco a poco, reducir la carga tóxica que entra en tu cuerpo. Es un paso más hacia mejorar tu salud reproductiva.
Factores esenciales para concebir, más allá de la nutrición
La fertilidad es mucho más compleja de lo que a veces queremos creer. Sí, la alimentación es fundamental, pero hay muchos Factores esenciales para concebir. Desde un buen descanso, pasando por el ejercicio regular, hasta reducir la exposición a tóxicos ambientales, todos estos factores son igual de importantes si estás buscando concebir.
Si quieres profundizar más en alimentos para quedar embarazada no dejes de leer mi post.
No descuides ninguna de estas áreas. Recuerda: la fertilidad es un proceso multifactorial que depende de múltiples factores.





